nada como esa voz
tantea sombras y cielos
chasquea tu corazón

sólo el amor es divino

marcel proust
dalla sua pace
la mia dipende

lorenzo da ponte
estar solo
no es bueno para mí
cuando alguna cosa
me ronda por la cabeza

mozart
también las islas navegan
sin ningún destino
así el dolor
así el amor acaricia las olas
todo está en guerra
debes vestirte
espero la belleza que escondes
espero el día
con ojos turbios
y esa mirada corta
de los criminales
llevo el miedo
como una medalla
oscura, sin brillo
entre los agrios días
qué fácil era creer
cuando creía
sigo tus pasos
día tras día
piso donde tú pisas
y lejos, a tu espalda
soy el frío que dejas
a veces preferiría abandonarme aquí
no ser más yo
y alejarme en silencio
volar como esos pájaros que cada atardecer
atraviesan el aire y sin sentirlo
olvidan su dolor en cualquier nube

sylvia
sácame de mí
acógeme
de qué sirve un amor
que se deshace en versos
y nadas
y tristezas
riazor ya eras tú
cuando la soledad no dolía

quédate ahí
cose tu muñeco de piel
poro a poro
y no olvides apagar la luz
cuando te vayas
vaciar todo un mar
caminar entre algas
y nubes de gaviotas
hasta perderme
después soñar distante
que me florecen manos, peces
labios azules
y alcanzo alguna isla
algún olvido
grilletes, cerrojos, mentiras
y un tibio vacío
bebo de tu boca
palabras que me atraviesan
gotas de lava ardiente
y no hay orillas
ya no queda nada en mí
de mí
quiero darte un lecho
y un beso
y un rezo
quiero darte, y darme
para qué nos queremos
lo único que recuerdo de ti
es el olor tan vivo
de tu lápiz de labios
los días
las luces agrisadas
y otra efigie de ti