mis sueños son horribles
de inquietos demonios
y entes malencarados
que acechan tras las puertas
en oscuros pasillos
pero hoy estabas tú
desnuda entre mis brazos
no, de verdad, no es eso
y besaba tu cuello
tu vientre que esperaba
no importaba de quién
porque tú sonreías
y todo sonreía
y pensé que es muy triste
nunca sueño contigo
mi culpa es descuidarte
mi esposa es muy dulce
y mudita
se expresa por los codos
y guarda en su silencio
mucha más elocuencia
que un tratado de ternura
a veces las pasiones
parecen dormidas
y extinguidas

francis bacon
resulta muy consolador
que a este invierno
le suceda otra primavera
y vuelvan a brotar hojas
cielos y pájaros chillones
como si no pasara nada
mi única estrella ha muerto
y mi laúd constelado
lleva el sol negro
de la melancolía

gérard de nerval
querida natacha.g.mendoza:
soy un artista de coruña
y te escribo para preguntarte públicamente
si quieres ser mi esposa
¿quieres?
un beso